Los efectos a corto y mediano plazo de la crisis migratoria provocada por la invasión de Ucrania

Por: Jeannette Hennequin

A poco más de cinco meses de haber comenzado la invasión de Ucrania por parte de Rusia (o como el Kremlin la llama, “la operación militar especial”), más de 6 millones de ciudadanos ucranianos han abandonado el país, lo que convierte este conflicto en la crisis de refugiados de más rápido crecimiento desde la Segunda Guerra Mundial. Aunado a ello, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) estima que hay más de 5.8 millones de refugiados presentes en toda Europa, y más de 3.6 millones de refugiados en Ucrania se han registrado para protección temporal o similar de esquemas nacionales de protección en Europa. Además, otros 8 millones de personas se han visto desplazadas internamente en Ucrania.

Ante esta situación, la respuesta de la Unión Europea (UE) fue inmediata e inusitada. Casi una semana después de la invasión, la UE votó a favor de la implementación de la Directiva de Protección Temporal (Directiva 2001/55/CE del Consejo), mecanismo creado tras la crisis de refugiados de Kosovo en 2001, pero que nunca había sido aplicado. Dicho mecanismo vuelve vinculante la protección internacional para aquellas personas que por circunstancias de violencia permanente, conflictos armados o violación sistemática de los derechos humanos busquen legítimamente protección en la Unión. En este sentido, la directiva concede permisos de residencia, acceso al mercado laboral, al sistema educativo, a la vivienda, a la asistencia social y médica. No obstante, cabe destacar que estos beneficios, así como su validez temporal, son diferentes en cada país. 

Esta acogida de refugiados sin duda pasará a la historia. Nunca antes se había observado que los gobiernos y la ciudadanía sumarán sus esfuerzos para ofrecer alojamiento, transporte aéreo y terrestre gratuito, entre otros, a un pueblo que escapa de un conflicto armado. En otras crisis migratorias, los países de la UE mostraban políticas divergentes, que iban desde limitar la llegada de refugiados a territorio europeo mediante la construcción de muros (como en el caso de Hungría) o la negociación con países terceros para que acogiera migrantes a cambio de compensaciones económicas y políticas (como en el caso de Turquía, en 2015), hasta la recepción masiva de refugiados (como en el caso de Alemania, en 2015) y la implementación de cuotas por país.  

Una explicación de esta prueba de solidaridad se enmarca en el concepto de la otredad, ya que los ucranianos (ahora) son vistos como un grupo étnico y cultural más semejable a la población de Europa Occidental, en contraste con los migrantes de Medio Oriente y África. No obstante, cabe preguntarse ¿qué pasará si el conflicto armado se prolonga y los ucranianos no pueden volver a su país en un mediano plazo? Como sostiene Maciej Duszczyk, experto en migración de la Universidad de Varsovia, hay que tener presente que los ucranianos todavía son tratados como invitados de los que se espera que regresen a sus hogares cuando les sea posible. 

Debido a su ubicación geográfica, Polonia es de los países que están recibiendo más refugiados: alrededor de 3.5 millones de personas. Algunos llegan allí para trasladarse luego a otros países, pero lo que es evidente es que este país no podrá hacer frente a la integración de más de un millón personas en su mercado laboral y en el sistema educativo, puesto que no es lo mismo brindar ayuda humanitaria que integrar a los refugiados en la sociedad. 

La ayuda que Europa le está brindando al pueblo ucraniano es necesaria y ayudará a poner en seguridad a los desplazados ucranianos; sin embargo, no se pueden dejar de lado los efectos negativos que está teniendo esta guerra en diferentes sectores a lo largo del planeta. Ejemplo de ello son las sanciones económicas que se le han impuesto a Rusia, que encarecen los precios de la energía y por lo tanto los alimentos, entre otras consecuencias. 

Aunado a esta situación, se suma la dificultad de Ucrania para seguir produciendo y exportando sus cereales, ya que el éxodo ha reducido el número de trabajadores agrícolas. La cosecha de estos cereales se lleva a cabo en junio, pero su viabilidad dependerá en gran medida del avance del conflicto. Asimismo, la exportación ya se ha visto afectada con el bloqueo de los puertos marítimos por parte de las milicias rusas. Cabe destacar que actualmente la exportación se está llevando a cabo por medio del ferrocarril, cuya capacidad de transporte es diez veces inferior a la de la vía marítima. 

La importancia de Rusia y de Ucrania como exportadores de alimentos, reside en el hecho de que Rusia es el mayor proveedor de trigo a nivel mundial, mientras que Ucrania se posiciona en quinto lugar. En conjunto, proporcionan el 19% de las exportaciones de cebada, el 14% del trigo y el 4% del maíz del mundo y representan más de un tercio de las exportaciones mundiales de cereales. De igual manera, ambos países son los principales suministradores de colza, exportando el 52% del aceite de girasol al mercado mundial. A ello, se añade la producción de fertilizantes, en la que Rusia encabeza la lista de productores. 

Ante tal situación, la seguridad alimentaria se ve comprometida, especialmente para aquellos países con poca capacidad de producción y alto nivel de dependencia. En esta lista destacan Eritrea, Armenia, Somalia, Turquía, Líbano, Egipto, Tanzania, Libia, Congo, Namibia, Yibuti, sólo por mencionar algunos de los países que dependen más del 60% de las importaciones de trigo de Rusia y de Ucrania. 

Tan sólo en Egipto, el precio del pan ha aumentado en promedio entre un 25% y un 50%. Hanan Morsy, economista en jefe de la Comisión Económica para África de la ONU, sostiene que la mayoría de los hogares africanos consagran la mayoría de sus ingresos económicos a la compra de alimentos (más que en cualquier otro lugar del mundo). Esta situación dificulta el acceso de las clases sociales más bajas a los alimentos y reduce su calidad de vida, lo que provocará nuevos flujos migratorios a Europa, provenientes de África y Medio Oriente. En Europa, la situación es un poco diferente: a pesar de que no depende significativamente del trigo ruso y ucraniano, el continente se abastece de los fertilizantes y de la energía rusa, lo que, a su vez, también encarece el precio de los alimentos e impacta en la capacidad de compra de las clases trabajadoras. 

España vive ahora su peor inflación desde hace más de 37 años, no sólo debido al alza del megavatio hora, sino también de los carburantes. No es sorprendente ver huelgas como la de los transportistas, porque estos costes ya están llegando a afectar a la población.

Si bien es difícil predecir lo que puede pasar a corto y mediano plazo, resulta bastante probable que los grupos de extrema derecha en Europa ganen más poder si la situación económica sigue deteriorándose y los flujos migratorios aumentan exponencialmente (sin una fecha previsible de retorno a sus países). En este aspecto, el caso de Francia es particular, ya que las elecciones presidenciales tuvieron lugar poco tiempo después de la invasión, en un momento en el que los electores prefieren optar por el candidato que conocen, antes de aventurarse a votar por otros candidatos con líneas más férreas; a este respecto sólo resta preguntarse si seguirá presentándose el mismo escenario en los próximos años, especialmente cuando uno de los temas centrales de la elección fue el poder de compra de los franceses. 

La respuesta es incierta, pero lo que sí resulta claro es que si Occidente pretende ayudar al pueblo ucraniano y evitar los estragos de una crisis masiva de refugiados en Europa, será preciso detener esta invasión a gran escala a la brevedad posible y poner en marcha un verdadero Plan Marshall para Ucrania, pagado en parte con el dinero confiscado durante las sanciones a Rusia.  

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Muestras de apoyo a la comunidad ucraniana en la Plaza de la República en París, Francia. Abril de 2022


Muestras de apoyo a la comunidad ucraniana en la Plaza de la República en París, Francia. Abril de 2022

1 UNHCR, « Ukraine Refugee Situation », 04 de mayo de 2022, disponible en <https://data2.unhcr.org/en/situations/ukraine>, (consultado el 04 de mayo de 2022).

2 UN, « UN News » [en ligne], UN alarm over mounting Ukraine casualties, amid desperate scenes in Mariupol, 25 de marzo de 2022, disponible en <https://news.un.org/en/story/2022/03/1114692>, (consultado el 04 de mayo de 2022).

3 UNHCR, Ukraine situation flash update #21, Regional Bureau for Europe, UNHCR, 15 de julio de 2022, (consultado el 02 de agosto de 2022).

4 CONSEJO DE LA UE, « Directiva 2001/55/CE del Consejo, de 20 de julio de 2001, relativa a las normas mínimas para la concesión de protección temporal en caso de afluencia masiva de personas desplazadas y a medidas de fomento de un esfuerzo equitativo entre los Estados miembros para acoger a dichas personas y asumir las consecuencias de su acogida », 7 de agosto de 2001, disponible en https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/HTML/?uri=CELEX:32001L0055&from=ES, (consultado el 02 de agosto de 2022).

5  Duszczyk Maciej, Ukrainian Refugees in Poland: Current Situation and What to Expect, Policy Brief series, Varsovia, University of Warsaw, marzo de 2022, (consultado el 04 de mayo de 2022), p. 4.

6 Ibídem. Cabe destacar que estas cifras son registros iniciales. Hay un número desconocido pero creciente que se traslada a otros países, incluido México, donde se cuentan alrededor de 17 000 refugiados (rusos, ucranianos y bielorrusos).

7 FAO, « Nuevas hipótesis sobre la seguridad alimentaria mundial basadas en el conflicto entre la Federación de Rusia y Ucrania », marzo de 2022, disponible en <https://www.fao.org/director-general/news/news-article/es/c/1476483/>, (consultado el 02 de agosto de 2022).

8  Ibídem

9  Ibídem

10 FAO, The importance of Ukraine and the Russian Federation for global agricultural markets and the risks associated with the current conflict, 25 de marzo de 2022, disponible en <https://www.fao.org/3/cb9236en/cb9236en.pdf>, (consultado el 02 de agosto de 2022), p. 10.

11 DE VERGES MARIE, « L’Afrique paie déjà le prix de la guerre en Ukraine », Le Monde, 22 mars 2022, disponible en <https://www.lemonde.fr/afrique/article/2022/03/22/l-afrique-paie-deja-le-prix-de-la-guerre-en-ukraine_6118608_3212.html>, (consultado el 05 de mayo de 2022).

12 UNSDG, « L’Afrique à l’heure de la crise ukrainienne : Transformer les menaces en opportunités », UNSDG, 03 de mayo de 2022, disponible en <https://unsdg.un.org/fr/latest/stories/lafrique-lheure-de-la-crise-ukrainienne-transformer-les-menaces-en-opportunites>, (consultado el 06 de mayo de 2022).

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